Siempre hemos sostenido que la principal salida de los burócratas judiciales es la prescripción y en segundo orden la excusación. El problema es que su impericia y negligencia lo pagamos todos los ciudadanos en moneda de mayor inseguridad en todos los órdenes, la del vecino que sufre las molestias ruidosas de su vecino y nadie le soluciona el tema hasta que se hace justicia por mano propia, iniciando un espiral de violencia y desánimo que termina en las grandes tragedias argentinas, el vuelo de Austral, el vuelo de Lapa, Cromagnon, etc., etc.
Hace poco tuve oportunidad de leer un fallo (yerro) en una causa correccional donde el burócrata judicial sobresee al imputado (luego de rechazar varios pedidos de prueba de la querella) alegando que està incapacitado de investigar (sic), acto seguido el fulano pidió y obtuvo automáticamente licencia, aduciendo que estaba estresado puesto que su hijo se encuentra enfermo, un mes después de su sentencia (yerro) el funcionario en cuestión sigue de licencia.
Así funciona nuestra degradada administración de justicia, y para aquéllo que piensan que es un hecho aislado, pueden leer los plurales ejemplos en este joven blogg, a la par de recordar las palabras de Couture leidas en el próloga a un libro, "Pinta a tu aldea y pintarás el mundo", que para nuestro caso es "menciona un caso individual y mostraras una tendencia global".
Para mayor información espejo las investigaciones periodísticas
La peor tragedia de la aviación comercial argentina está a punto de prescribir. La causa en la que se investigan los motivos por los que el 10 de octubre de 1997 se estrelló el vuelo 2553 de Austral en Fray Bentos vence el mes que viene, justo cuando se cumplen ocho años de la tragedia.El avión, un DC 9-32 que había partido a las 21:18 del aeropuerto General San Martín de Posadas, Misiones, no llegó jamás a su destino, el aeropuerto Jorge Newbery de Buenos Aires. A menos de una hora del despegue, lo atrapó una tormenta. Y el piloto del avión, el comandante Rodolfo Jorge Cécere, con más de 10.000 horas de vuelo en su currículum, decidió desviarse de la ruta normal. A las 22:10, el AU-2553 dejó un cráter de seis metros de diámetro en las afueras de la tranquila ciudad uruguaya de Fray Bentos. Junto a él, 74 cuerpos desintegrados y una pregunta: ¿por qué?Se suponía que la investigación llevada adelante por el juez federal Jorge Ballestero la iba a responder. Para la abogada María Silvina Rumachella, hermana de Viviana, primera oficial de a bordo del vuelo, la cuestión es clara: "Estamos en terapia intensiva; en coma cuatro. El Gobierno no quiere que la causa prescriba, porque sabe que la Justicia es responsabilidad del Estado. Y acá hay una clara denegación de Justicia", denuncia.No es la primera vez que la causa hace equilibrio en la cornisa de la prescripción. En 2001, cuando se vencían los cuatro años de plazo para las resoluciones, se salvó porque el juez llamó a indagatoria a los 16 ex empleados de Austral y a los 15 de la Fuerza Aérea Argentina involucrados en el hecho. Trauma. Dos meses y medio después, el 29 de diciembre -justo antes de la feria judicial de fin de año-, Ballestero resolvió el sobreseimiento de todos los imputados. En su sentencia, el juez no invocó a expertos aeronáuticos ni a reconocidos pilotos. Sólo apeló a Freud para acusar a los tripulantes muertos de la aeronave: "La situación de trauma provocó un conflicto psíquico que les impidió integrar en su personalidad consciente la experiencia que les tocó sobrellevar (…). Tal como lo manifestara Freud, el susto designa el estado que sobreviene cuando se entra en una situación de peligro sin estar preparado", escribió Ballestero.
El 24 de febrero de este año, la Sala I de la Cámara Federal revocó el sobreseimiento de los imputados y todo volvió a empezar. En su resolución, los jueces Vigliani, Cavallo y Freiler criticaron el accionar de Ballestero: "Para justificar su resolución, el magistrado elaboró una teoría sustentada en citas bibliográficas de autores especializados en psicología. Dichas consideraciones carecen de asidero legal (…). La justificación ensayada adolece de acabados fundamentos". El fallo de la Cámara es demoledor: detalla todos los errores y omisiones en que habría incurrido Ballestero durante la investigación.Los abogados de los familiares señalan dos: la omisión de los informes redactados por dos peritos auxiliares de la Policía Federal, Horacio Lapenta y Armando Ferretti, y el sobreseimiento de Raúl Mujica (ex comodoro de la Fuerza Aérea y director de Austral) luego de que un escrito presentado por la aerolínea el 11 de noviembre de 1998 lo declarara muerto. "Mujica vivía. Y los informes científicos desaparecieron del expediente", protesta Norberto Caputo, otro de los querellantes.La Cámara hizo las mismas observaciones con respecto a Mujica. Pero sólo después de que el Registro Civil le avisó a Ballestero que no tenía ningún acta de defunción a nombre del ex comodoro, el juez lo llamó a prestar declaración indagatoria el 1 de septiembre de este año. La desaparición de los informes es el punto más oscuro de la investigación. "Tuvimos una reunión con el Presidente y el ministro del Interior, Aníbal Fernández. Se interiorizaron de la situación y trataron de encontrar a los peritos de la Policía Federal", cuenta la abogada Rumachella. Además, el Presidente recibió un ejemplar del libro "Austral 2553. Una tragedia anunciada", de Oscar Bazzani, el técnico que revisó el avión aquel 10 de octubre y que pone en aprietos a Austral. (transcripción del informe de la revista Noticias
http://www.noticias.uol.com.ar/edicion_1499/nota_02.htm)
Mas información puede verse en
accidente de AUSTRAL en FRAY BENTOS,
http://www.territoriodigital.com/nota.aspx?c=1240202826618564,
http://www.territoriodigital.com/nota.aspx?c=1652117812884749,